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Una sonrisa hermosa y sana para una mejor calidad de vida.

Publicado en blog

Vivir bien es probablemente el objetivo de todos nosotros. Queremos ser felices, alcanzar nuestras metas, darnos caprichos, estar al lado de familiares y amigos y, lo más importante, encontrarnos bien. Para lograr la felicidad es necesario sentirse bien físicamente y emocionalmente. Además de cuidar de nuestro cuerpo por dentro y por fuera, debemos prestar especial atención a nuestra salud bucodental. Y es que una buena sonrisa es la clave para una mejor calidad de vida. No sólo para evitar enfermedades de más amplio alcance, sino para derrochar alegría y estar bien con los demás. Sonreír trae múltiples beneficios, tanto para uno mismo como para aquellos que se encuentran a nuestro alrededor. Como es bien sabido, no es lo mismo mostrar unos dientes sanos que reflejen una buena salud bucodental, que unos dientes que evidencian una mala higiene bucal.

Los especialistas en Atechdental saben que el pilar fundamental para conseguir y mantener una buena sonrisa es una higiene y una dieta adecuadas, acompañadas sobre todo de controles periódicos con el odontólogo. De hecho, es recomendable programar citas al menos una vez cada seis meses, para recibir una revisión dental completa y, si cabe, una limpieza dental profesional. Gracias a ambos procedimientos se puede eliminar el sarro acumulado y evitar, así, la aparición de patologías graves, como la gingivitis o la periodontitis. En este sentido el papel del higienista dental es fundamental: es el profesional encargado de limpiar tu boca y de darte las instrucciones adecuadas para que tú también lo hagas en casa. El cepillado es el pilar de la higiene bucal en el domicilio, pero también hay otros hábitos que deberías realizar cada día: la limpieza interdental, la irrigación bucal, el uso de colutorios… Te explicamos qué debes hacer.

¿Cómo mantener una buena sonrisa?

 A nivel odontológico, mejorar la calidad de vida es sencillo. Una buena sonrisa es fácil de conseguir, pero requiere constancia y responsabilidad. ¿Qué tienes que hacer?

El cepillo de dientes: es imprescindible hacerse con un buen cepillo dental, a ser posible de cabezal pequeño y con cerdas suaves y redondeadas. La técnica es también muy importante: poner el utensilio a unos 45º en la línea de las encías y realizar movimientos suaves para no dañar las encías. El capuchón protector es muy útil para mantener el cepillo de dientes en condiciones óptimas de higiene, y el mango debe tener una forma y dimensiones adecuadas para poder sostenerlo bien. No todos los cepillos son iguales y, para dar con el ideal, es aconsejable hablarlo con el odontólogo o el higienista dental. Recuerda que debes cambiarlo cada tres meses para conservar sus propiedades y para que sea totalmente efectivo.

La frecuencia del cepillado: una buena sonrisa, como hemos dicho, no sólo se logra con el cepillado dental, pero no hay duda de que es el pilar fundamental. La frecuencia de este procedimiento es crucial. Se recomienda realizar el cepillado dental entre dos y tres veces al día, o después de cada comida. Es importante tener en cuenta que en pacientes con alto riesgo o índice de caries elevado se aconseja cepillarse, además, una vez se despierten por la mañana, y antes y después del desayuno.

Hay muchas razones que justifican una buena sonrisa: una sonrisa sana y estética es contagiosa y ayuda a hacer sentir mejor a los que están a nuestro alrededor; mejora el humor del que sonríe y de los demás; caemos mejor, damos apariencia de simpatía y jovialidad; con una buena sonrisa aliviamos el estrés y proyectamos una imagen mucho más relajada y fresca; favorecemos a nuestro sistema inmunológico y, entre otras muchas cosas, segregamos endorfinas y serotonina, las hormonas encargadas de disminuir la percepción del dolor y de promover la felicidad. Una buena sonrisa requiere de buenos cuidados en casa, pero también de odontólogos comprometidos. Dejar tu calidad de vida en nuestras manos puede ser una de las mejores decisiones de tu vida.


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